Desde que salieron los datos del Informe Pisa del 2.006, los políticos se están cuestionando el tipo de educación en España e intentan buscar la culpa a este gran problema.
Viendo hoy el periódico por internet he estado leyendo todo tipo de noticias sobre la educación. En uno se hablaba de que influía en el alumnado si su madre no tenía estudios universitarios y si en su casa había pocos libros.
Pueden decir lo que les dé la gana, pero hasta que no consigamos apartar los objetivos políticos y nos centremos en la cultura de la población, nada va a cambiar.
La noticia más interesante que he leído es esta:
-Quién me sepa decir qué es PISA tiene aprobado el examen-, dice el profesor de música a sus alumnos de 4º de ESO.
-Se acaba de batir un récord de inclinación de la Torre de Pisa-, responde alocadamente un chico al fondo de la clase.
-Es una prueba a los alumnos que nacieron en el noventa. Cada año se hace en un sitio y este año le ha tocado a La Rioja, que ha sido la mejor en matemáticas y la peor es Andalucía-, dice, mucho más cerca de la respuesta correcta, una compañera del Batalla de Clavijo, un instituto público de Logroño de 720 alumnos.