El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, explicó ayer que el primer paso para acabar con la violencia en la escuela es restablecer el respeto a los maestros, algo que debe comenzar por «erradicar» el tuteo y utilizar el usted en la relación con el alumnado.
Para Múgica, que participaba en el curso de verano de la Universidad Complutense de Madrid en San Lorenzo del Escorial titulado «A propósito de la violencia en la escuela», el primer paso para frenar la violencia en la educación es responder al maltrato que sufren los profesores, que son «elementos fundamentales que merecen respeto y apoyo».




